Coincidiendo en las fechas con el aniversario del asesinato de Mahatma Gandhi, el 30 de enero, la Delegación de Pastoral con Jóvenes organizó el pasado 27 de enero el tradicional acto público por la paz.
Bajo el lema "Bakeaz blai – Globalizar la paz" nos congregamos más de mil escolares de diferentes centros educativos de la ciudad; jóvenes de diferentes movimientos, asociaciones y comunidades de nuestra diócesis y miembros de comunidades parroquiales.
Pixkanaka pixkanaka Andra Mari Zuriaren plaza joan zen betetzen eta leku ezberdinetatik etorritakook ekin genion aktuari. Realizamos un gesto breve y sencillo, pero cargado de contenido. Los chavales extendieron 5 paracaídas que representaban a los cinco continentes y fueron echando dentro, balones con palabras que hacían referencia al lema de este acto. Las comunidades parroquiales se unieron al acto con velas encendidas como símbolo de la luz que nos aporta la paz.
En un mundo donde la guerra y la violencia están al orden del día, es urgente globalizar la paz en todas partes, en todos los ambientes en que nos movemos y a todas horas. Hauxe dira ekitaldian entzun genituen esaldi batzuk:
· Gure jokabidea besteak onartzea denean bakea globalizatzen dugu.
· Globalizamos la paz cuando solucionamos los problemas del mundo hablando y no recurrimos a la vioelncia.
· Gure harremanetako oinarria begirunea denean bakea globalizatzen dugu.
· Globalizamos la paz cuando conocemos a otras gentes, culturas y países.
· Gure aurkezpen txartela iribarrea denean bakea globalizatzen dugu.
· Globalizamos la paz cuando no somos indiferentes y nos movilizamos ante la injusticia.
Euskal Herrian badakigu bakearen falta zer den eta horrexegatik ekitaldian aipatu genuen gure herrian bakea nahi dugula eta gure konpromisua bakearen alde egiteko.
Fue un acto corto, de unos 20 minutos en total, pero intenso. Hubo manifiesto, movimiento, oración, música… y un montón de gente que nos unimos por la paz.
La falta de paz en el mundo, en nuestro pueblo y en nuestras propias vidas es algo que palpamos diariamente pero que no por ello vamos a dejar de lado. Trabajemos por la paz, otros ya lo han hecho antes y nos han enseñado nuevos caminos. Soñemos juntos por un mundo mejor, porque otro mundo es posible, porque el Reino es posible.
Aitor Uriarte